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Ahora más que nunca es importante recordar el pasado para alentar nuestro devenir como Pueblo que se resiste al exterminio, y que lucha por la autonomía, la cultura, el territorio, la unidad y por pervivir.

El Movimiento Indígena de Caldas revivió la lucha por la recuperación de los territorios y los Cabildos, al igual que otros Pueblos indígenas del país en la década de 1950.

La urgencia y necesidad de fomentar la unidad para fortalecer las luchas, conllevo a que Mayores como Gabriel Campeón, Gilberto Motato, Noe Motato, Luis Ángel Chaurra, Clímaco Marín, Jesús Antonio Gañan, Faustino Rotavista, Eulalia Yagari y Silvio Tapasco, impulsarán la creación de un espacio que ayudará a fortalecer la lucha a nivel local, nacional e internacional.

La fuerza del Pueblo Embera Chami permitió que las fronteras políticas no fueran un obstáculo para la unidad, así, gradualmente, los Mayores consolidaron el Consejo Regional Indígena del Occidente ColombianoCRIDOC– en 1980, que unificó en su momento el Pueblo Embera Chami de Caldas, el Suroeste Antioqueño y Risaralda. Debido a la particularidad de cada región, a los dos años, en 1982, el Pueblo Embera Chami del Suroeste antioqueño se organizó con otros Pueblos Indígenas de Antioquia en la Organización Indígena de Antioquia –OIA-, el Pueblo Embera de Risaralda en el Consejo Regional Indígena de Risaralda –CRIR- y el Pueblo Embera Chami de Caldas en el Consejo Regional Indígena de Caldas –CRIDEC-.

El nacimiento de CRIDEC

En la década de los ochentas los Resguardos habían sido debilitados y disueltos, como el de San Lorenzo y Escopetera Pirza, que fueron disueltos por el Estado en la década de los 40s. Si bien, Nuestra Señora Candelaria de La Montaña y Cañamomo Lomaprieta no fueron disueltos, sufrían de despojo territorial y presión para la disolución. Aunado a ello, las comunidades indígenas que migraron desde Risaralda se encontraban sin tierra, y las políticas de despojo territorial y cultural del Estado avanzaban sin freno, pretendiendo exterminar los Pueblos Indígenas de Caldas.

El Mayor Silvio Tapasco, cuenta que, CRIDEC fue creado con el fin de asesorar y acompañar a las comunidades indígenas que estaban en Resguardos, Parcialidades y Asentamientos, en temas territoriales, culturales, sociales y políticos, para que así se apoyarán las luchas por la recuperación de los territorios desde el ámbito jurídico, territorial, cultural e identitario.  Con el tiempo, en el año 2000 el Resguardo Indígena San Lorenzo recobró vida jurídica, y en el año 2003 Escopetera Pirza, esto fue posible gracias a las asesorías y apoyo constante del CRIDEC. También se logró que se conformarán los Resguardos indígenas de Totumal (Belalcazar) y la Albania (San José y Risaralda).

Los resguardos de Caldas que iniciaron en este proceso fueron cuatro: San Lorenzo, La montaña, Cañamomo Lomaprieta y Escopetera Pirza. Sin embargo, a medida que se iba reconociendo la organización a nivel regional, se fueron vinculando otros cabildos que buscaban garantizar sus derechos y fortalecer su ejercicio del gobierno propio.

¿En qué momento se encontraba el país cuando se creó el CRIDEC?

Los años 80s, éste periodo es considerado de los más trascendentales en el país colombiano. El país se encontraba en completo auge del conflicto armado interno, y se fortalecían y creaban múltiples movimientos sociales, además, crecía el constante temor de que Colombia se convirtiera en un país comunista.

Todos estos acontecimientos asumieron implicaciones sobre la población indígena, fue así como se tomaron medidas parcializadas regulando el accionar político, social y comunitario de los pueblos indígenas que se estaban organizando durante esta época, a esto se le suma la ausencia de herramientas jurídicas que garantizaran el respeto a la diversidad cultural y política, pues éstas se lograron instaurar apenas en la actual Constitución que desde el año 1991 opera en el país.

Por estos escenarios de persecución política y señalamientos, CRIDEC tuvo grandes limitaciones para llegar a todos los rincones del departamentos de Caldas y lograr una consolidación conjunta de sus proyecciones. El hecho de reunirse a dialogar de derechos colectivos  y procesos organizativos comunitarios representaba una amenaza para la idea de propiedad privada y para los principios neoliberales que estaban invadiendo al país.

Aunado a ello, la reivindicación de derechos, entre ellos la autonomía y el territorio, provocó que se acusará  al CRIDEC de estar vinculado a grupos guerrilleros. Estos señalamientos infundados por funcionarios del Estado, ejército y grupos de derecha, generaron un ambiente propicio para que se justificarán grandes vejámenes y violaciones de derechos que se cometieron durante decadas, principalmente 1988 y 2005.

Los Mayores y las Mayoras siempre han afirmado que al contrario de todas las afirmaciones, CRIDEC siempre mantuvo una posición neutra, resaltando su autonomía en el ejercicio pleno del derecho propio y la ley de Origen. Pero que, debido a ello la Guerrilla también empezó a señalarlos. Muchos líderes indígenas fueron víctimas de amenazas, torturas, atentados, señalamientos, desplazamientos forzados y asesinatos por grupos paramilitares y guerrilleros.

Hubo una época en que el miedo no dejaba que surgieran nuevos líderazgos, nadie quería ser Gobernador y, pocos ser parte de CRIDEC. Sin embargo, la fortaleza que ha caracterizado a nuestro pueblo y el cambio de contexto de violencia, permitió que en la medida que se lograban reconocer, por medio del reclamo, la movilización y las Mingas, los derechos de los pueblos indígenas, más se sumaron al proceso, y el proceso organizativo se fomento.

El CRIDEC hoy

Como resultado de los avances que han impactado el fortalecimiento del CRIDEC y con el paso del tiempo, se han logrado establecer once consejerías que construyen alrededor de los temas más relevantes para la población indígena, dichas consejerías son: Coordinador general, Secretaría general, Guardia Indígena, Territorio y Medio ambiente, Salud, Asuntos políticos y organizativos, Derechos humanos, Mujer y familia, Educación y capacitación, Cultura y deportes, y Comunicaciones y prensa.

Actualmente, somos una Organización Filial a la Organización Nacional Indígena de Colombia –ONIC– contamos con la participación de 13 organizaciones indígenas filiales más: 6 resguardos, 8 parcialidades y 3 asentamientos, y 1 reciente que ha solicitado acompañamiento.

Resguardos: 

  1. Cañamomo Lomaprieta (Riosucio y Supía)

  2. Escopetera Pirza (Riosucio y Quinchía)

  3. La Albania (San José y Risaralda)

  4. Nuestra Señora Candelaria de La Montaña (Riosucio)

  5. San Lorenzo (Riosucio y Supía)

  6. Totumal (Belalcazar)

Parcialidades:

  1. Ambacheke (Palestina)

  2. Ansea (Anserma)

  3. Cartama (Marmato)

  4. Caurumá (Supía)

  5. Dachi Joma (Anserma)

  6. El Palmar (Filadelfia)

  7. La Soledad (Filadelfia)

  8. La Trina (Supía)

Asentamientos:

  1. Bacurrucar (Viterbo)

  2. Dachi Drua (San José)

  3. Damasco (Neira)

  4. Iuma Drua (Belalcazar) No filial

Hoy, las Comunidades indígenas siguen luchando por la organización en torno a un buen vivir y para que cada día se avive la fuerza de la organización, en memoria de los líderes asesinados y en cumplimiento de los mandatos de los mayores, los mandatos ancestrales y los Mandatos que nuestras comunidades nos otorgan en los Congresos.  

ARTICULO POR: 

Viviana Hernandez – Indígena Embera Chami, Resguardo Indígena San Lorenzo, y estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad de Antioquia

Revisión Editorial – Consejería de Comunicaciones CRIDEC

Fotografías – Archivo Personal Silvio Tapasco y Archivo CRIDEC

Articulo gracias a la Memoria de los Mayores